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POLÍTICA

05-06-2018

Para Lagormarsino, a Nisman lo obligaron a dispararse


El informático Diego Lagomarsino, procesado por el homicidio del ex fiscal Alberto Nisman, por llevar a su casa el arma que lo mató en enero de 2015, opinó ayer que el funcionario “se autodisparó”, pero consideró que “alguien lo indujo a hacerlo”.

“Alberto se autodisparó, pero él no tenía tendencia suicida”, aseveró Lagomarsino en declaraciones a radio La Red, en las que se mostró convencido de que “alguien lo indujo a hacerlo”.

El pasado viernes, la Cámara Criminal y Correccional Federal, el máximo tribunal penal, confirmó que la muerte de Nisman en enero de 2015, cuatro días después de acusar a la entonces presidenta, Cristina Fernández, y a varios de sus colaboradores, de encubrir a presuntos terroristas iraníes, se trató de un homicidio y no un suicidio.

Esta resolución, en la que se remarca que el fiscal fue asesinado como “consecuencia directa” de haber realizado esa denuncia, avaló el punto de vista del juez federal encargado de la causa, Julián Ercolini, quien en base a las pruebas recopiladas por la Fiscalía ya había apuntado en noviembre pasado a la hipótesis del homicidio.

“En un juicio oral se va a demostrar que yo no tengo nada que ver”, señaló Lagomarsino, que mantenía con Nisman una estrecha relación profesional y fue procesado como “partícipe primario” del homicidio.

También están procesados los cuatro policías de la Policía Federal encargados de la seguridad del fiscal, en su caso por incumplir su deber de protegerlo.

En la entrevista de ayer, el informático, que tiene prohibida la salida del país desde 2015 y cuenta con una tobillera electrónica para el control de sus movimientos, insistió que él no tuvo “nada que ver”.

“El papel de la custodia hay que investigarlo, así como me investigan a mí”, enfatizó el asesor de Nisman, que asegura que fue el propio fiscal el que le pidió el arma para proteger a sus hijas.

Ya el pasado noviembre, al declarar como investigado ante el juez, Lagomarsino afirmó que tenía con el fiscal una relación de “amo y esclavo”, que nunca tuvo vínculos con servicios de inteligencia.

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