Easy Responsive Tabs to Accordion
CULTURA

10-01-2018

Más ajuste: Avelluto cerró el programa "Danza por la Inclusión" que lideraba Iñaki Urlezaga


El Ministerio de Cultura discontinuó una plan que buscaba talentos por todo el país al tiempo que ofrecía espectáculos gratuitos y talleres de danza en zonas vulnerables. La iniciativa de Urlezaga no resistió el ajuste de Macri.

Mientras desde el 1° de enero pasado comenzaron a bajar las retenciones a las exportaciones de soja, el gobierno de Mauricio Macri avanza paralelamente y a pasos agigantados en su plan de ajuste. En esa línea comenzó una vez más a destruirse empleo en el Estado y a recortar programas en todas las dependencias estatales.

Por caso este miércoles el ministerio de Cultura de la Nación que conduce Pablo Avelluto dio de baja el programa Danza por la Inclusión que encabezaba el bailarín Iñaki Urlezaga.


Del programa, que había comenzado en 2013 en el área de Desarrollo Social, participaban más de 60 bailarines de distintas partes del país. Gracias a esta iniciativa los chicos del interior que no tenían posibilidades económicas de estudiar en la ciudad de Buenos Aires podían hacerlo de modo de que pudieran seguir sus sueños.

Se trataba de un cuerpo de danza totalmente federal que no solo realizaba funciones gratuitas por todo el país sino que también realizaba talleres de baile en las villas, en los barrios, usando la danza como herramienta de inclusión.

Aunque la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley, mantuvo abierto el programa en 2016, en 2017 "Danza por la Inclusión" pasó a depender del ministerio que conduce Avelluto y comenzaron los problemas. El año pasado estuvieron nueve meses sin cobrar ni poder actuar. Cultura acaba de clausurarlo finalmente siguiendo los lineamientos de ajuste planteados desde la Casa Rosada.


Urlezaga escribió una dura carta criticando la decisión de Avelluto:

"Impotencia, tristeza, desolación son las primeras palabras que vinieron a mi cabeza ayer cuando me comunicaron desde el Ministerio la decisión de bajar al ballet nacional Danza.

El "enojo" por supuesto también afloró en mí porque soy un ser humano, y así como el océano se formó gota a gota, este Ballet se estaba formando día a día; le faltaba seguramente mucho por crecer, pero fue mucho también lo que se logró en tan solo 4 años de existencia. ¿Cómo no enojarme o revelarme frente a la decisión que considero más contraria al arte? ¿Por qué no se fortaleció el espacio en lugar de quitar una fuente de trabajo y lugar de expresión logrado solo con esfuerzo y trabajo de calidad? ¿Por qué no se decidió la alternativa de construir apostando a un modelo de compañía joven y diferente en un país que tiene un vacío enorme en la danza clásica nacional? Esta última opción hubiera sido tal vez el camino más difícil de transitar, el más trabajoso, porque hay que tener decisión para emprenderlo y decisión para llevarlo a cabo, pero el trabajo puesto sobre el escenario por esta compañía bien lo valía y los frutos recogidos serían muchos.

¿Cómo no sentirme vacío cómo artista y argentino después de todo lo que me consta que los integrantes de la compañía dimos para que el país tenga un espacio nacional para la danza clásica y que se estaba construyendo con "Danza"?

Solo me resta agradecer a cada bailarín que apostando a este espacio audicionó ante la convocatoria del Ministerio para ingresar por puntaje a ser parte del Ballet, a los técnicos, maestros, producción, kinesiólogos, pianistas, orquestas, que han pasado por este espacio para la danza clásica de mi país porque yo pude ver con mis ojos y mi corazón lo que han dado día a día para formar algo de calidad, serio, profesional y limpio, sobre todo limpio.

Ni un solo día me ausenté al trabajo por eso puedo hablar y contarlo desde adentro, y cada día que fui a trabajar lo hice pensando en que más podía aportar desde mi experiencia para que está compañía crezca y florezca por el camino correcto.

Gracias también a cada teatro, institución, director de orquesta, coreógrafos, escenógrafos, vestuaristas que nos han acompañado y ayudado a dar todo lo que pudimos hacer, y por último no quiero dejar de agradecer al público que hizo de esta compañía un lugar único e irrepetible para bailar, agotando cada espacio en el que el Ballet se presento, siendo fieles desde Palpalá hasta Ushuaia.

Untitled Document